El presidente de Sudáfrica reorganiza el Gobierno tras los disturbios

RPRESS Johannesburgo, 6 agosto 2021 (EFE).- El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, anunció anoche cambios en el Gobierno tras los recientes disturbios violentos del pasado julio y la dimisión del ministro de Salud, quien se encontraba apartado temporalmente del puesto por un presunto caso de corrupción.

«Esto llega en un momento en el que el país se enfrenta a varios retos y estamos llamados a emprender varias tareas a la vez», declaró Ramaphosa al señalar que los cambios tienen lugar en un momento en que se está trabajando para acelerar la vacunación contra la covid-19, para garantizar la estabilidad tras el reciente brote de violencia y para reconstruir la economía del país.

Entre los cambios más relevantes, se encuentra la salida de Zweli Mkhize, titular de la cartera de Salud sudafricana y principal rostro de la respuesta contra la pandemia del Gabinete de Ramaphosa, quien fue apartado de su puesto temporalmente el pasado 8 de junio con una «licencia especial» por una investigación que lo implica en la malversación de fondos destinados a combatir la pandemia.

Mkhize, que fue sustituido por Joe Phaahla, dimitió de su puesto horas antes de que Ramaphosa anunciara la reorganización del Ejecutivo y en su carta de renuncia argumentó que lo hacía «para darle certeza y estabilidad a esta importante cartera», según recogió el medio local News24 que tuvo acceso al documento.

También pidió ser eximido de su cargo el ministro de Finanzas, Tito Mboweni, quien «ha dirigido con eficacia y habilidad el Tesoro Nacional en tiempos económicos extremadamente difíciles, proporcionando estabilidad e infundiendo confianza», declaró Ramaphosa al anunciar el nombramiento de Enoch Godongwana para esta cartera.

«La tarea de reconstruir nuestra economía y nuestra sociedad requiere urgencia y concentración», dijo el presidente sudafricano.

En relación a las cuestiones de seguridad, Ramaphosa anunció la supresión del ministerio de Seguridad del Estado, de modo que la Agencia de Seguridad del Estado deberá informar directamente a la Presidencia.

«Con ello se pretende garantizar que los servicios de inteligencia nacionales y extranjeros del país permitan al presidente ejercer más eficazmente su responsabilidad de salvaguardar la seguridad y la integridad de la nación», argumentó.

Ramaphosa también otorgó la cartera de Defensa a Thandi Modise, quien sustituye a Nosiviwe Mapisa-Nqakula, entre otros nombramientos.

Además, el presidente sudafricano declaró el nombramiento de un grupo de expertos para que dirija «una revisión exhaustiva y crítica» de las deficiencias que hubo durante la oleada de violencia «para reforzar nuestros servicios de seguridad y evitar que se repitan estos sucesos».

«El panel examinará todos los aspectos de nuestra respuesta en materia de seguridad y formulará recomendaciones para reforzar nuestras capacidades», agregó Ramaphosa.

La oleada de incidentes violentos, en la que murieron 354 personas, comenzó el pasado 9 de julio, inicialmente en forma de protestas por el encarcelamiento del polémico expresidente Jacob Zuma (2009-2018) por desacato judicial, cometido al negarse repetidamente a declarar por corrupción.

En los siguientes días, los altercados se replicaron en otras zonas -especialmente en Johannesburgo- y se tornaron en una cascada de disturbios y pillaje masivo sin precedentes para la democracia sudafricana, con turbas arrasando centros comerciales y tiendas, quemando edificios y vehículos y cortando carreteras y calles.

El estallido de violencia se veía así alimentado por problemas sociales preexistentes, como la extrema desigualdad, el desempleo, los elevados niveles de criminalidad general en el país y el malestar por la pandemia de covid-19, en la que Sudáfrica es el epicentro del continente africano, sumando ya casi 2,5 millones de casos y más de 73.800 muertes.

Solo a partir del 14 de julio las autoridades empezaron a retomar el control de las zonas afectadas, gracias en gran medida al despliegue de 25.000 soldados para apoyar a la sobrepasada Policía.

Según afirmó el presidente Cyril Ramaphosa, los incidentes fueron «instigados» y «hubo gente que los planeó y los coordinó».

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies