Una exposición muestra el impacto del fútbol en la Barcelona del siglo XX

El director del MUHBA, Joan Roca, ha advertido en su presentación de que "no se trata de una exposición de fútbol, sino de una exposición sobre historia", y ha asegurado que "guste o no guste el fútbol, es innegable el impacto que ha causado en la forma que tiene la gente de socializar, jugar, trabajar y vivir en Barcelona".

| Analizar el impacto del fútbol en la trayectoria comtemporánea de la capital catalana y su contribución al desarrollo de la ciudad desde que alcanzó popularidad es el objetivo de la exposición "Barcelona&fútbol. El gran juego social del siglo XX", una muestra inaugurada este miércoles en el Museo de Historia de Barcelona (MUHBA). EFE/Susanna Sáez

RPRESS Barcelona, 21 julio 2021 (EFE).- El Museo de Historia de Barcelona (MUHBA) inaugura este miércoles la exposición «Barcelona & Fútbol. El gran juego social del siglo XX», que refleja el impacto que ha tenido el deporte rey en la vida urbana de la capital catalana y ahonda en su capacidad para moldear la identidad de los barrios de la ciudad.

La muestra, que puede verse en el centro MUHBA Oliva Artés del Poblenou, analiza con fotografías, documentos históricos y vídeos el papel que ha jugado el fútbol como mecanismo de participación vecinal y de cohesión, capaz de marcar el día a día de sus seguidores e incluso de condicionar la planificación urbanística de Barcelona.

El director del MUHBA, Joan Roca, ha advertido en su presentación de que «no se trata de una exposición de fútbol, sino de una exposición sobre historia», y ha asegurado que «guste o no guste el fútbol, es innegable el impacto que ha causado en la forma que tiene la gente de socializar, jugar, trabajar y vivir en Barcelona».

En este sentido, el profesor de Historia del Deporte Xavier Pujades, uno de los dos comisarios de esta exposición, ha asegurado que «los clubes de fútbol tuvieron un papel integrador muy importante a partir de los años 60, coincidiendo con la llegada de trabajadores del resto del Estado en zonas periféricas de Barcelona, como Nou Barris».

Sin embargo, antes de aquel momento, la capital catalana ya contaba con clubes de referencia desde principios del siglo XX: además del Barcelona y del Espanyol, los dos únicos que actualmente siguen en la élite, también tuvieron su relevancia otros equipos, como el Sant Andreu, el Sants, el Horta o el Europa, muy vinculado al barrio de Gràcia.

«Muchas veces, la carta de naturaleza de un barrio la daba el hecho de crear un club de fútbol. Pertenecer a un club te definía como miembro de un barrio», ha apuntado el historiador del deporte Carles Santacana, el otro comisario de la exposición.

La muestra también incide en el hecho de que los campos de fútbol, aparte de tener césped y gradas, también contaban con otros espacios que permitían interactuar y crear un sentimiento de comunidad, como los bares o los locales de peñas.

En la exposición, las fotografías de niños y jóvenes jugando al fútbol en calles y descampados de Barcelona, ya desde las primeras décadas del siglo, atestiguan el rápido arraigo que este deporte tuvo, sobre todo, entre las clases populares.

«Triunfó por encima de otros deportes porque tenía el atractivo de la sociabilidad, ya que se juega en equipo, y el de la espontaneidad, porque es muy fácil practicarlo; no necesitas un gimnasio o una pista, tan solo un balón y una calle», ha señalado Santacana.

Estos elementos convirtieron al fútbol en un deporte de masas y, según Pujadas, eso obligó a repensar el espacio en el que se desarrollaba: «A partir de los años 20, el fútbol se domestica, pasa de jugarse al aire libre a hacerlo en espacios cerrados, con un aforo y un acceso regulado, para que la gente viera un espectáculo de forma civilizada».

Junto a esta «domesticación», también llegó el negocio del fútbol, con el cobro de entradas y con la venta de material promocional, como el que atesoran las vitrinas de la exposición del MUHBA: cromos de futbolistas de época, juegos de cartas con caricaturas de jugadores, pines y chapas con escudos de clubes y, más adelante, también aparecieron las bufandas distintivas.

Son objetos cotidianos que están llenos de historia y, por ello, los comisarios Pujadas y Santacana han hecho un llamamiento a la ciudadanía para que la gente aporte cualquier tipo de reliquia deportiva que guarde en casa, con el propósito de incluirlas en la exposición.