Señor embajador de Argelia, ha perdido la oportunidad de quedarse callado

El jefe de la delegación argelina en el seminario del C24, que se celebra actualmente en Santa Lucía, Nadir El Arabaoui, perdió los nervios y atacó a Bahiya Ghalla, vicepresidenta de la región de Dajla Ued Eddahab, en las primeras palabras de su discurso, por haber mencionado la situación de los Derechos Humanos en los campamentos de Tinduf, en Argelia.

RPRESS Castries 13 mayo 2022.-  En respuesta a este intento de intimidación y a las mentiras y provocaciones del embajador de Argelia en la ONU sobre la cuestión del Sáhara marroquí, el embajador que representa a Marruecos en la ONU, Omar Hilale, le refutó de forma magistral exponiendo sus desplantes y tomando a los participantes en el seminario como testigos del lamentable ataque contra Ghalla.

«Señor embajador, ha perdido la oportunidad de quedarse callado y ha perdido su primera participación en la C24», declaró Hilale al principio.

«Pregúntele a Ghalla a quién representa. Se lo diré. Representa a los cientos de miles de ciudadanos saharauis apegados a su marroquinidad. También representa a 20.000 mujeres, hombres, niños, primos, hermanos y madres saharauis secuestrados en los campamentos de Tinduf», añadió, indicando que «si Argelia no quiere que se la mencione, debería liberar a estas personas y dejarlas volver a sus hogares en Marruecos».

Responsabilizando directamente al embajador argelino ante todos los participantes, Hilale declaró: «Lo que acaba de hacer se llama terrorismo intelectual, como siempre tiene la costumbre de hacer allí donde va”.

Al rebatir las falsedades del diplomático argelino sobre el supuesto estatus de observador de su país en la cuestión del Sáhara marroquí, el diplomático ironizó diciendo que se trata, una vez más, de «fake news», ya que Argelia es parte principal en este diferendo regional, como siempre ha afirmado.

«Me gustaría volver a la historia, por si le interesa la historia de su país o por si desconoce la historia de su diplomacia: En una carta dirigida por su representante permanente en Nueva York, el 19 de noviembre de 1975, al Consejo de Seguridad, está escrito en blanco y negro «que además de España, como potencia administradora, las partes afectadas e interesadas en el asunto del Sáhara Occidental son Argelia, Marruecos y Mauritania». En ese momento, Argelia ni siquiera mencionó al «polisario»», dijo.

Siguiendo con su argumento, Hilale enfrentó al diplomático argelino con pruebas irrefutables de la responsabilidad primaria de Argelia: «Usted dice que no es una parte, ¿por qué financia al «polisario»? dice que no es una parte, ¿por qué arma al «polisario»? Dice que no es parte, ¿por qué negocia en nombre del +polisario+? dice que no es parte, ¿por qué realiza una campaña diplomática y política a favor del «polisario»? dice que no es parte, ¿por qué retiró a su embajadora en Madrid porque se posicionó a favor de la Iniciativa Autonómica? dice que no es parte, ¿por qué hace gestiones ante cada país que cambia su posición sobre el Sáhara marroquí? ¿Quién luchó en Amgala? Fueron los soldados argelinos los que fueron hechos prisioneros.

¿Quién propuso la partición del Sahara marroquí? ¿Fue Argelia? ¿Por qué la frontera marroquí-argelina está cerrada y usted condiciona su apertura a la cuestión del Sahara? Es la única frontera cerrada del mundo, entre dos países hermanos, árabes musulmanes, que hablan la misma lengua. Esta es la prueba irrefutable de por qué son ustedes una parte interesada y no un observador», exclamó el representante permanente de Marruecos ante la ONU.

Corrigiendo al embajador argelino, Hilale le dijo que ni siquiera conoce las fechas de las batallas que Argelia perdió en el Sáhara, entre ellas la de Amgala, que tuvo lugar en 1976 y no en 1963, como él afirmaba, añadiendo que más de un centenar de soldados argelinos fueron capturados por las Fuerzas Armadas Reales y entregados al CICR, que los llevó de vuelta a Argelia. Esto constituye una nueva e implacable prueba de la implicación directa de Argelia en el diferendo regional del Sáhara marroquí, subrayó.

Añadiendo otra prueba de la implicación argelina en la cuestión del Sáhara marroquí, Hilale recordó que, en un acto inhumano, Argelia expulsó, tras la Marcha Verde, a 35.000 marroquíes, separando a los niños de sus madres y padres. «¿Esto es una fraternidad? Tantos dramas familiares en represalia a la Marcha Verde», concluyó el embajador marroquí.

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