ONGD vascas alertan del riesgo de perder los avances en países empobrecidos

El documento explica que el coronavirus ha limitado el derecho a la educación de miles de niños, ha provocado el aumento de las desigualdades de género, las violencias machistas y la "vulnerabilidad" y "precariedad" de las mujeres por los confinamientos, así como la pérdida de empleos habitualmente desempeñados por estas.

Intensa labor de las ONG

Vitoria, 15 mar (EFE).- La Coordinadora de ONGD de Euskadi ha alertado de que la pandemia pone en riesgo los avances logrados en los países más vulnerables en la erradicación de la pobreza y la defensa de los derechos humanos y agrava las desigualdades, entre las que ha citado el desigual reparto de las vacunas.

Estas reflexiones se recogen en el informe elaborado por esta entidad «El impacto de un año de pandemia en los países vulnerables donde actúa la cooperación vasca», en el que se hace balance de los efectos de la emergencia sanitaria en los países empobrecidos y del trabajo llevado a cabo en ellos por estas organizaciones.

El documento refleja que la pandemia «golpea con fuerza» en África, Asia, Centroamérica y América del Sur, lo que «ha condicionado y limitado» la respuesta de las ONGD, gracias a cuya labor y a la solidaridad de la sociedad «se ha contribuido a amortiguar» la crisis.

Además, esta pandemia ha evidenciado carencias en los países empobrecidos en los que la cooperación vasca ya intervenía con anterioridad y sobre las cuales las ONGD llevan tiempo alertando.

No obstante, en el informe se advierte de que la pandemia pone en riesgo «los avances logrados durante décadas en la erradicación de la pobreza y las desigualdades y en la defensa de los derechos humanos», ya que ha agravado las «ya precarias» condiciones de vida sobre todo de colectivos como personas de ascendencia africana en América latina, indígenas, mujeres e infancia.

Como reflejo de esas desigualdades esta red muestra su preocupación por el «reparto desigual» de vacunas, al señalar que «mientras los países enriquecidos acumulan dosis para asegurarse suministros futuros, el acceso para el resto es incierto». Por ello, insiste en que una respuesta eficaz a la pandemia requiere del «compromiso de los países más pudientes para participar en una distribución equitativa de las vacunas en todo el mundo».

El documento explica que el coronavirus ha limitado el derecho a la educación de miles de niños, ha provocado el aumento de las desigualdades de género, las violencias machistas y la «vulnerabilidad» y «precariedad» de las mujeres por los confinamientos, así como la pérdida de empleos habitualmente desempeñados por estas.

Ante este escenario, las ONGD vascas han reorientado su trabajo y han puesto su esfuerzo y sus recursos al servicio de la lucha contra la pandemia y a apoyar a las personas más vulnerables, llevando a cabo su labor en una situación de «extrema gravedad y vulnerabilidad».

Se han volcado en el reparto de alimentos, agua y bienes de primera necesidad, así como de jabón, gel hidroalcohólico y mascarillas. También se han dedicado a dar a conocer las medidas sanitarias, ya que en 42 países, la mayoría en África subsahariana, menos de la mitad de la población dispone de instalaciones básicas para poder lavarse las manos con agua y jabón en sus propios hogares.

Las ONGD reconocen el esfuerzo de las instituciones en el actual contexto económico, pero les instan a «blindar» sus políticas de cooperación, como hacen con el resto de sus políticas sociales, para «reforzar» así la labor de estas organizaciones. EFE