Muere el exdictador chadiano Hissène Habré tras contraer coronavirus

Sus abogados consideraron que era un motivo por el que, si contrajera la covid-19, supondría "un riesgo considerable para su vida", pero el Tribunal Superior de Dakar denegó la petición.

| Fotografía de archivo tomada el 20/07/2015 del exdictador chadiano Hissène Habré. EFE/Archivo

RPRESS  Yamena/Dakar, 24 agosto 2021 (EFE).- El exdictador chadiano Hissène Habré, que cumplía cadena perpetua por crímenes contra la humanidad en una cárcel de Dakar, Senegal, falleció hoy a la edad de 79 años tras ser hospitalizado por complicaciones después de dar positivo a coronavirus.

«Tras conocer esta mañana el repentino fallecimiento del ex presidente Hissène Habré, envío mi más sincero pésame a su familia y al pueblo chadiano. A Dios pertenecemos y a Él volvemos», declaró en su cuenta de Facebook el actual presidente de Chad, Mahamat Idriss Deby Itno.

En un comunicado publicado pocas horas antes, su esposa, Fatimé Raymonne Habré, había confirmado que se había contagiado de covid-19, pero explicó que Habré se encontraba «consciente» y que los médicos se habían movilizado para atenderlo.

«El presidente (senegalés) Macky Sall, que fue informado, movilizó inmediatamente los recursos humanos para la atención», declaró la esposa del exdictador chadiano.

«Habré se encuentra en un hospital público senegalés que cuenta con una plataforma técnica de alta calidad capaz de tratar un caso tan grave», agregó.

En abril de 2020, un después de declararse el primer caso de coronavirus en Senegal, Habré fue puesto en libertad provisional durante 60 días, como parte de las medidas tomadas por el Gobierno senegalés para evitar la expansión de la enfermedad en las prisiones y tras considerar que el exdictador estaba expuesto a un «riesgo muy importante de contagio» por el flujo de nuevas llegadas a prisión.

A finales de marzo de este año los abogados de Habré presentaron una solicitud para que pudiera salir durante seis meses de prisión por motivos de salud argumentando que, «debido a su edad, al frío y a la humedad en su lugar de detención tiene un proceso de gripes, resfriados y anginas».

Sus abogados consideraron que era un motivo por el que, si contrajera la covid-19, supondría «un riesgo considerable para su vida», pero el Tribunal Superior de Dakar denegó la petición.

«Pensamos en liberarlo después de la tercera ola (que actualmente está empezando a remitir en el país), pero es todo un proceso», dijo hoy el ministro senegalés de Justicia, Malick Sall, en declaraciones a Télé Futurs Médias (TFM) recogidas por el portal local SeneNews.

Según este funcionario, cuando Habré cayó enfermo «fue ingresado en una de las clínicas privadas más prestigiosas de este país y fue allí donde la enfermedad se agravó».

«El procedimiento iniciado consistía en permitirle volver a su casa con un brazalete electrónico. No debía volver a la cárcel, pero Dios decidió otra cosa», agregó.

Habré cumplía cadena perpetua en la cárcel de Cap Manuel en Dakar tras ser condenado en mayo de 2016 por el tribunal de apelación de las Cámaras Africanas Extraordinarias (CAE) por crímenes contra la humanidad durante su mandato, en el que se registraron unos 40.000 asesinatos políticos y más de 200.000 casos de tortura.

Apodado el «Pinochet africano», Habré fue presidente de Chad entre 1982 y 1990, cuando fue derrocado por Idris Déby, quien llegó al poder al frente de una rebelión armada y falleció el pasado 19 de abril durante combates contra rebeldes chadianos procedentes de Libia, a los 68 años y el mismo día que había sido declarado vencedor de los comicios celebrados el 11 de abril.

Desde su derrocamiento Habré se encontraba en Senegal, donde se exilió, y fue detenido el 30 de junio de 2013 por los crímenes cometidos durante su dictadura.