Marruecos y el legítimo derecho a la defensa del territorio.

Todos los pueblos tienen derecho a la defensa del territorio nacional. Ninguna Nación merece ser atacada por otra en base a ninguna reclamación bastarda de interese terceros.

| Paso fronterizo de Guerguerat.

“La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz”. Thomas Mann, escritor alemán.

RPRESS Pedro I. Altamirano. Málaga, 22 noviembre 2021.- El 13 de noviembre de 2020, el movimiento armado Frente Polisario, uso uno de los métodos más antiguos y denigrantes como es el uso de civiles en actividades armadas, para provocar una respuesta militar por parte del Reino de Marruecos en el paso fronterizo de Guerguerat. Me viene a la memoria la imagen de militares de la ONU retenidos por las tropas del genocida Slobodan Milošević amarrado a anteras, radares y puentes para impedir el ataque de las fuerzas de la OTAN. Método usado por los regímenes más totalitarios.

El Frente Polisario, tal como se reconoce en la Resolución 2021/843 de 1 de octubre de 2021 “El 21 de octubre de 2020, la MINURSO observó que un grupo de unas 50 personas, incluidas mujeres y al menos un niño, se encontraban presentes en la zona de separación de Guerguerat. Los manifestantes montaron una barricada en la parte pavimentada de la carretera dentro de la zona de separación, obstruyendo todo el tráfico entre el Territorio y Mauritania”. O lo que es lo mismo, usar a civiles para provocaciones de carácter militar, para cometer un acto ilegítimo como es corta el libre tráfico de persona y mercancías, exponiéndolos a los peligros que ello conlleva. Por tanto es el movimiento armado Frente Polisario quién rompe, del modo más inhumano, el alto el fuego de 1991.

En “El arte de la guerra, Sun Tzu” se escribe “La invencibilidad es defensa, la fragilidad es ataque. Defiéndete y tendrás superávit. Ataca y tendrás deficiencias”. El texto del bambú señala la vulnerabilidad del ataque, y el sutil poder de la defensa. De esta filosofía sobre la guerra, junto a la que nos explica el general prusiano, teórico de la guerra, filósofo e historiador Carl von Clausewitz, en su libro “De la guerra” la diferencia entre la moral del combatiente que defiende su país, a sus familias y hacienda, y las dudas del combatiente atacante, que no entiende porqué ataca, en nombre de qué o de quién, y a quién beneficia sus riesgos. Esto es lo que hace que ningún país logre ocupar otro por la eternidad.

Las Fuerzas Armadas Reales (FAR) marroquíes actuaron en la defensa de la unidad de su territorio, la de sus familias e intereses, mientras que el movimiento armando Frente Polisario atacaba sin razón, exponiendo vidas propias inocentes, y al servicio de intereses argelino. Esto marcó y marcará cualquier posible e hipotético enfrentamiento entre las FAR y los terroristas del Polisario.

El terrorismo del Frente Polisario debe preguntarse ¿hay algo peor que la guerra? Sí, “perderla” pero lo que es aún peor, es no ser consciente que la has perdido. Adolf Hitler, acorralado en el Bunker, no fue consciente, o quizás sí, que había perdido la guerra. Envió al frente hasta sus últimas tropas, cuándo se le terminaron las tropas envió a las juventudes hitlerianas, y cuando se terminaron las juventudes, envió a los niños. Con ello logró destruir al pueblo alemán y su futuro. Todo por no reconocer una derrota y llegar a un acuerdo de paz que salve vidas y futuros. Este es el camino emprendido por el Frente Polisario. Arrasar a sus seguidores, a sus jóvenes y al final enviará a la muerte a los niños. Dinámica nazi emergido de un régimen demente.

Marruecos ejerce su legítimo derecho a la defensa de su pueblo, de la ética y el proceso económico y democrático marroquí. Es un ejemplo, nunca mejor dicho de “libro” en cuanto a la utilización de la fuerza defensiva, ante un enemigo que tal como nos recuerda Thomas Mann, que cobarde para resolver problemas mediante la paz y el diálogo, prefiere la salida de los cobardes, que no es otra que la guerra.

La muestra evidente del carácter defensivo de la acción de las FAR la comprobamos en el modo. El uso estricto, equilibrado, quirúrgico de la fuerza; no extender la fuerza mas allá de los límites acordados, no provocar ni atacar al enemigo, ni causar daños colaterales innecesarios. No atacar, si no eres atacado.

El Reino de Marruecos no rompe ningún alto el fuego ni incumple ninguna normativa internacional. Eso sí, aquel que se atreva a atentar de forma violenta contra la unidad territorial del Reino, que tenga la absoluta seguridad, que Marruecos ejercerá el legítimo derecho a la defensa del territorio sin ahorrar ningún recurso necesario.

Si se está preparado y se espera lo no preparado, se consigue la victoria (Sun Tzu)