Marruecos y Argelia desconfían de España por la ambigua política exterior.

La falta de política exterior clara causa de la falta de confianza internacional hacia una España cada vez más aislada e insignificante.

| La ausencia del ministro marroquí en Barcelona frustra su primer encuentro con Albares

RPRESS Pedro I. Altamirano. Málaga, 30 de noviembre 2021.- El pasado 27 de noviembre, se reunían en Barcelona 15 Estados ribereños del Mediterráneo en el Foro de la Unión por el Mediterráneo (UPM). Nada extraordinario, sino fuera porque los Ministros de Exteriores de Marruecos y Argelia hubieses excusado su ausencia.

Nada extraordinario en cumbres con alta participación, ya que siempre es difícil la asistencia de todos los participantes. Lo que si es digno de análisis, es que, sean los representantes de dos países con un serio conflicto bilateral. Ello no supone ninguna novedad, ya que los conflictos bilaterales recorren el mundo por desgracia. Tampoco el modo de excusarse de los Ministros de ambos países ya que ambos han hablado telefónicamente con su homólogo español, José Manuel Albares, y, según fuentes diplomáticas, han lamentado no poder asistir alegando que la reunión coincide con la cumbre que el lunes y martes se celebra en Dakar (Senegal) entre la Unión Africana y China, el primer prestamista y uno de los mayores inversores del continente.

Todo parecería normal sino fuera por el conflicto diplomático hispano marroquí, agravado desde la llegada a España de forma irregular del “presunto” genocida y líder del movimiento armado Frente Polisario a territorio español, y que hoy investiga la justicia española. Ello provocó un rosario de desencuentros que llevó, por parte del Reino de Marruecos, a la retirada de su Embajadora en Madrid, Sra. Karima Benyaich, a la que su Gobierno llamó a consultas el pasado 18 de mayo en plena crisis diplomática con España, sin que se tenga fecha prevista para su regreso.

A pesar de las llamadas de SM Mohammed VI a la solución del conflicto, la errática política del actual gobierno de España de Pedro Sánchez en manos de un Podemos anti marroquí, pro-argelino, y por tanto, cercano al Frente Polisario, hacen imposible el inicio de la desescalada del conflicto. De echo el Ministro español tenía previsto mantener una primera reunión bilateral con su homólogo marroquí Sr. Nasser Bourita, pero no ha sido posible y queda pospuesta para otra oportunidad.

Un gobierno español, que es acusado por los opositores al régimen militar argelino, de expulsar también de forma también irregular e inhumana, a activistas refugiados en territorio español, de los que no se tienen noticia alguna desde su entrega a las autoridades argelinas. Volcada con las tesis argelinas, que sigue negando la soberanía marroquí sobre el Sahara marroquí, y dando apoyo y dineros a las asociaciones pro-terrorismo Polisario en España. Por ello extraña que el Ministro de Exteriores argelino Sr. Ramtane Lamamra tampoco se haya esforzado en asistir al foro de Barcelona, que crea serias dudas.

El Sr. Ramtane Lamamra, se ha excusado para no coincidir con el canciller marroquí Sr. Nasser Bourita, y regalar a España una imagen de intermediador en el conflicto, o es justo a revés, que Bourita se ha excusado el mismo motivo, o es que ambos desconfían de Pedro Sánchez, y su afición al Instagram. Pero la realidad es que, ni Marruecos ni Argelia, han querido participar en Barcelona y darle protagonismo a un nada fiable actual gobierno español.

Hay un bolero “Corazón loco” escrito por Richard Dannenberg y popularizado en España por Bebo Valdés y Diego el Cigala que dice “No te puedo comprender, corazón loco. No te puedo comprender, ni ellas tampoco. Yo no me puedo explicar, como las puedes amar tan tranquilamente, yo no puedo comprender, como se pueden querer dos mujeres a la vez, y no estar loco. Merezco una explicación porque es imposible seguir con las dos.” Un bolero que pudiera representar la relación española con Argelia y Marruecos, pero en negativo, ya que intentar un equilibrio diplomático entre una dictadura como la argelina, en franca huida hacia ningún lado que no sea el caos, y un país como Marruecos, en pleno progreso social, económico y democrático, es imposible.

España, por falta de una política clara exterior de Estado clara, conceptos transparentes y objetivos definidos, se ha convertido en una veleta diplomática poco fiable. Lo mismo deja tiradas sin previo aviso a las tropas aliadas en Irak, que se la juega a la USA con Venezuela, que se pone de rodillas ante Argelia sin despeinarse. No colabora con la OTAN, es poco fiable para la Unión Europea, y cada vez menos atractiva para las inversiones extranjeras en el País.

Un actual gobierno Sanchez incapaz de cumplir con nada de lo que dice, y que no duda de ponerse en brazos del primero que pase y le guiñe un ojo. Nada fiable, nada predecible. El desplante de los Ministros de Exteriores de Marruecos y Argelia, en la muestra evidente que, ni aquellos a los que ayudas, Argelia, ni aquellos que deberías mimar y desprecias Marruecos. España hoy es un cero a la izquierda a nivel internacional.