El gobierno transicional de Libia liberó a 120 soldados de las fuerzas comandadas por el mariscal Khalifa Haftar

En una alocución previa a la entrega de los prisioneros, el vicepresidente del gabinete transicional Abdallah al-Lafi afirmó 'no debemos pasar el odio y la amargura a las próximas generaciones' en alusión al conflicto que devastó este país norafricano y lo convirtió en un estado fallido.

Mariscal Khalifa Haftar

Trípoli, 1 abril 2021.- El gobierno transicional de Libia liberó a 120 soldados de las fuerzas comandadas por el mariscal Khalifa Haftar, leales al gabinete instalado en la ciudad oriental de Tobruk, reportaron fuentes oficiales aquí.
La medida es parte del plan de reconciliación respaldado por la ONU el cual dio paso a una tregua en octubre de 2020 y la formación en febrero pasado de un gobierno aceptable para ambos contrincantes libios acordado en febrero pasado.

En una alocución previa a la entrega de los prisioneros, el vicepresidente del gabinete transicional Abdallah al-Lafi afirmó ‘no debemos pasar el odio y la amargura a las próximas generaciones’ en alusión al conflicto que devastó este país norafricano y lo convirtió en un estado fallido.

El conflicto fue desatado por una intervención militar directa de la aviación de la Organización del Tratado Norte para derrocar al líder libio Muamar Ghadafi, apresado, torturado, ultrajado y asesinado por agentes secretos franceses, según trascendidos ulteriores.

Hasta ese entonces Libia era el país con mayor desarrollo humano en África, Ghadafi llevaba un proceso de acercamiento a las potencias occidentales y accedió, su mayor error, a que el Ejército de su país se deshiciera de sus armas más potentes.

Los ataques aéreos masivos de la alianza atlántica desbarataron las defensas del gobierno legal y abrieron el camino al dominio de milicias armadas, algunas de ellas integradas por mercenarios extranjeros, las cuales se adueñaran del país, devenido eje del tráfico de personas hacia Europa y centro del marcado negro de armas.

Durante años dos gobiernos rivales se disputaron el poder hasta el fracaso en 2019 de la ofensiva lanzada por Haftar para desalojar al gabinete instalado en esta capital a cuyos integrantes calificaba de ‘escoria islamista’.