Argelia, un peligro para la estabilidad del Mediterráneo

El régimen totalitario de Argelia se sostiene en base al gas que suministra a Europa por motivos geoestratégicos con Rusia, pero sin ser conscientes, o sí, que se está apoyando a un estado que apoya el terrorismo en el Sahara y el Sahel.

| El terrorismo en el Sahel es ya insoportable

RPRESS  Pedro I. Altamirano. Málaga 25 de agosto 2021.- Argelia es un estado totalitario y militarista, que gasta en defensa lo que debiera gastar en cuidar su población, que en estos momentos pasa verdadera hambre, con innumerables problemas para sobrevivir con la mínima dignidad. Un gasto en defensa injustificable, que sólo sirve para amenazar a los vecinos y armar a las bandas terroristas como la de Frente Polisario.

El actual gobierno argelino, cada vez más acorralado por la nefasta situación política interior, con interminables manifestaciones pidiendo libertades y alimentos, se comporta como se comportan todos los estados totalitarios cuando se ven acorralados: buscando problemas exteriores que tapen los problemas internos.

Este modo de actuar de los gobiernos totalitarios lo tenemos reflejados en la Argentina del General Videla que llevó a comenzar una guerra con Inglaterra, y arrastró a la ruina a todo el país. Por tanto, nada nuevo en la actitud argelina. Actua como actúan los regímenes totalitarios, sin más, y esto debe ser tenido muy en cuenta por las terribles consecuencias que puede tener para la estabilidad del Mediterráneo, ya de por sí, inflamado por Libia y ahora con Túnez, sino las consecuencias del incremento del terrorismo en el Sahara y el Sahel, en base a la acciones terroristas del Frente Polisario y del Estado Islámico, a quién subvenciona de forma presunta.

El panorama coincide con la llegadas de los talibanes al poder en Afganistan, lo que sin duda, incrementará la ayuda a las bandas terroristas en el Sahel, lo que ya debe dejarse de ver como una coincidencia con el incremento de la actitud beligerante de Argelia. No es por tanto de extrañar, que justo en estos momentos, Argelia anuncia la ruptura de relaciones diplomáticas con Marruecos, en una maniobra que deja a las claras la intenciones agresivas del actual gobierno argelino con el Reino de Marruecos.

Este anuncio por parte de Argelia, no sorprende a nadie, más cuando ha rechazado de plano la mano que le tendió SM Mohammed VI en uno de sus recientes discursos, al pedir a Argelia abrir una nueva etapa de relaciones basadas en la confianza, el respeto y la paz. Llamamiento que no solo no ha sido contestado, sino que como única respuesta ha sido el incremento de la actitud belicosa. Una actitud que indica, muy a las claras, la situación límite interior argelina que busca, de forma desesperada un enemigo exterior en quién justificar su actitud totalitaria.

Esta actitud tan agresiva del régimen argelino, ahora potenciado por el fracaso de occidente en Afganistan, es solo el primer acto de las consecuencias que, por desgracia, pronto podremos comprobar en el área del Mediterráneo, Sahara y Sahel, con el incremento de las acciones terroristas. Un aumento de la inestabilidad en el área que afectará, de forma directa a Europa, que de momento mira hacia otro lado y mantiene sus apoyo al régimen argelino a cambio de Gas. Cuando Europa quiera reaccionar, será tarde, como siempre.

El Sahel es un verdadero volcán humanitario. El terrorismo campa a sus anchas, y es raro el día en el que no atenten contra personas inocentes. Solo buscan la ruina, e imponer el terror como modo de vida. Esto produce desesperados movimientos migratorios que después, se ven reflejados en el número de pateras que llegan a las Canarias. Este movimiento migratorio actual que ya supone un verdadero problema para Europa, será una broma, cuando el incremento terrorista en la zona, produzca un incremento incalculable e inimaginable del flujo migratorio, que desbordará toda la capacidad de acogida de inmigrantes en Europa, lo que supondrá un verdadero colapso del sistema.

Europa debe reaccionar de inmediato. Debe buscar nuevas vías de suministro del Gas que necesita, y dejar de apoyar al régimen argelino. Del mismo modo debe comenzar a dar todo el apoyo necesario al Reino de Marruecos, ya que es el único Estado fiable, tal y como lo demuestra su espectacular desarrollo social, económico y democrático, afianzado por Estado Unidos e Israel entre otros. Marruecos como ejemplo de un Islamismo humanista y democrático es sin duda, el objetivo primario del los mal llamados islamistas radicales, ya que el islam ni lo conocen ni lo respetan.

Marruecos es el modelo a apoyar y defender si queremos tener paz y prosperidad. Si el modelo democrático y laico marroquí triunfa, será una lanzadera de paz en todo el mundo islámico para el presente y el futuro. Si al contrario, Europa continua apoyando al régimen argelino, crearemos una desestabilización insoportable que pagaremos muy caro, pero es que además, perderemos el tren del desarrollo africano que pasará a las manos de Estados Unidos, tal y como ya se está produciendo.

Europa no sólo debe apoyar a Marruecos, sino que debe apoyar sus tesis e implicarse aun más, en la lucha contra el terrorismo en el Sahel para mantener la influencia. En caso contrario, y como siempre, será Estados Unidos quienes intervengan el el Sahel y tome el relevo europeo, pero sobre todo francés en África, con lo que ello puede suponer de pérdida de capacidad económica. Estados Unidos sustituirá a Europa en África para décadas.

Por tanto, Europa esta en la encrucijada, y dependerá de sus desiciones actuales, el presente y futuro en África y causante de la desestabilización del área. Europa debe entender, de una vez por todas, que Marruecos no es el problema, es la solución.