Aministía Internacional pide a Libia que acabe con la impunidad y los abusos de las milicias

La organización subrayó que, pese a la llegada de este gobierno, cuya misión es gestionar el país hasta las elecciones previstas para diciembre, en Libia "siguen operando combatientes extranjeros respaldados por Turquía, Rusia y Emiratos Árabes Unidos".

| El establecimiento del GNU brinda una oportunidad vital para restablecer la agenda política y poner los derechos humanos en el centro de la misma.

RPRESS EFE: Trípoli. 6 mayo 2021.- Amnistía Internacional (AI) pidió hoy al Gobierno de Unidad Nacional transitorio en Libia (GNU) que rompa el círculo de impunidad que domina el país y acabe con los abusos y el poder de las milicias y grupos armados responsables de secuestros, detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas, desplazamiento forzado, saqueos y otros delitos.

En un comunicado publicado hoy, AI exigió, asimismo, al GNU que priorice el restablecimiento el estado de derecho y coloque el respeto de los derechos humanos en el centro de su agenda política, que debe tender hacia la unidad, reconciliación y pacificación de Libia tras más de una década de división territorial, enfrentamiento político y guerra civil.

“Durante diez años, desde que en 2011 terminaron los 42 años de gobierno represivo Muamar al Gadafi, el conflicto armado y la anarquía han perseguido a los civiles en Libia. La vida cotidiana de las personas se ha visto alterada por milicias rivales y grupos armados que han cometido crímenes de guerra y abusos contra los derechos humanos con impunidad», recordó

«El establecimiento del GNU brinda una oportunidad vital para restablecer la agenda política y poner los derechos humanos en el centro de la misma, a fin de comenzar a sanar a un país que se tambalea tras una década de derramamiento de sangre, caos y abusos de derechos ”, agrega la nota, firmada por Diana Eltahawy , subdirectora para Oriente Medio y Norte de África de AI.

La organización subrayó que, pese a la llegada de este gobierno, cuya misión es gestionar el país hasta las elecciones previstas para diciembre, en Libia «siguen operando combatientes extranjeros respaldados por Turquía, Rusia y Emiratos Árabes Unidos».

Y expresó su estupor por el hecho de que el antiguo Ejército Nacional Libio (LNA), una milicia controlada en el este por el mariscal Jalifa Hafter, mantenga aún el poder para evitar que el nuevo gobierno viaje al oeste y obligar al primer ministro, Abdel Hamid Dbeibah, a suspender la visita.

En el mismo sentido se mostró por las informaciones salidas de Italia que apuntan a que el gobierno transitorio ha estado discutiendo amnistías para los comandantes de milicias y grupos armados.

“Los sucesivos gobiernos han tratado de apaciguar a las milicias poderosas y rebeldes, y asegurar su lealtad al colmarlas de elogios, posiciones de alto nivel y legitimidad. No se debe volver a cometer el mismo error. Las amnistías por crímenes de guerra y otros crímenes de derecho internacional solo envalentonarían aún más a esos actores y consolidarían su dominio sobre el país y son contrarias al derecho internacional ”, recordó Eltahawy.

“Cualquier intento de integrar a miembros de milicias o grupos armados debe implicar una investigación individual rigurosa y exhaustiva. Las personas razonablemente sospechosas de crímenes de guerra y graves violaciones de derechos humanos deben ser destituidas de sus puestos de poder o responsabilidad, en espera de investigaciones y procesamientos penales ”.

AI también pidió a la GNU que garantice la no discriminación y la igualdad de derechos a participar en la vida política y pública para todos los libios «incluidas las mujeres, las minorías étnicas y los desplazados internos» y defienda los derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica. para evitar «la violencia, la coerción y la intimidación por parte de los grupos armados y las milicias».

AI exigió, asimismo, a la comunicad internacional que contribuya a la salida de todos los mercenarios extranjeros que aún combaten en el país. EFE